Escrito por admin el 29 de junio, 2009

Posse

[DIN-29/05/05] “Desde el año noventa y cinco y en forma ininterrumpida vienen repitiéndose en Justiniano Posse, un pequeño poblado de la provincia de Córdoba, las apariciones de Jesús, la Virgen María y los Santos” afirma María José Rosa de Macco. Esta cordobesa es miembro del Grupo de Oración que se ha formado alrededor del vidente, así como de la Fundación Jesús de la Misericordia y Corazón Inmaculado de María, con domicilio en 9 de Julio 1162, CP 2553, Justiniano Posse, Provincia de Córdoba, Argentina.
“Las apariciones suceden todos los días y en cada una de ellas Jesús o algunos de los Santos dejan sus Mensajes y Profecías”, continúa la informante. Quien recibe estas revelaciones es Artemio F. Amero, un profesor de Filosofía y Pedagogía ya retirado de su actividad docente, quien, según María José, “ha sido escogido para esta tarea… no por su sabiduría, que es mucha, sino por su corazón, que es enorme”…
La devota sostiene que en las apariciones de Justiniano Posse, “Jesús se ha presentado de diversas maneras, pero las formas en que se manifiesta con mayor frecuencia son como Jesús de la Misericordia o vestido con ropas actuales o con una simple túnica”. También la Virgen María “en algunas ocasiones se ha revelado como Nuestra Señora de Fátima, María Rosa Mística o Nuestra Señora de Lourdes; la advocación que Ella ha escogido para este lugar es Nuestra Señora de los Dolores Inmaculada Esposa del Espíritu Santo o Nuestra Señora de Justiniano Posse”, confía la devota amiga de Artemio.
Además de Jesús y la Virgen, los Santos “que aparecen con más frecuencia son la Madre Teresa, San Marín de Porres, el Padre Pío, Santa Faustina y San Artemio” continúa Maria José Rosa.
Numerosos vecinos de Justiniano Posse estarían en condiciones de corroborar estas apariciones y mensajes. Entre ellos se encuentran los miembros del Grupo de Oración, que se reúne “para esperar el mensaje de Jesús y de Su Madre” y decenas de personas de distintos lugares del país y del mundo “que han recibido la Gracia de Dios bajo la forma de un milagro”.
Ocupa un lugar privilegiado entre estos testigos el Dr. Gustavo Cirigliano, eminencia argentina reconocida internacionalmente. Basándose en sus conversaciones con el vidente, el reconocido intelectual argentino afirmó:
“Don Artemio es un hombre modesto, franco y ajeno a todo tipo de interpretación de los fenómenos que el mismo protagoniza. Se limita a «verbalizar» lo que él ve o escucha. Sus descripciones son de una nitidez asombrosa. Hay por lo menos un testigo que «ha visto o escuchado» simultáneamente lo que él vio o escuchó”.

Sentido de los mensajes

Ahora bien, ¿cuál es el objetivo de estos mensajes? Siempre según María José Rosa de Macco, “Jesús y Su Madre han dividido las profecías en tres partes. La primera parte abarca desde el año noventa y seis hasta principios del año noventa y siete, y han sido denominada por Ellos el QUÉ. En esta parte, los mensajes apuntan principalmente a describir qué está pasando en el mundo en vísperas del Tercer Milenio.
“La Segunda parte, que comprende desde la finalización de la primera parte hasta principios del año noventa y ocho, es llamada el CÓMO, y se refiere a la forma de remediar los males del hombre de este siglo.
“La Tercera, que continúa hasta el momento, es el PARA QUÉ, y en ella los mensajes tratan acerca de los frutos que producirán en la vida de la humanidad todas las acciones emprendidas para enmendar los problemas y las injusticias actuales y del pasado”.
De acuerdo con la explicación de Artemio Amero y sus amigos, “la idea principal de los Mensajes es comunicar a la humanidad que estamos en la Era de la Misericordia, y que sólo a través de Ella el mundo adquirirá un nuevo sentido”. Y el sentido que la comunicación divina aspira dar a estos mensajes, es que “la redención es posible, que el perdón está al alcance de las manos de todos los hombres del mundo, que aún hasta los pecados más terribles, si son acompañados por un corazón sincero, son ínfimos ante la mirada misericordiosa del Señor”.
“Jesús se presenta en las Profecías como un hombre, en su doble dimensión”, dice la informante del Grupo de Oración. “Por un lado, Su naturaleza humana le permite comprender hasta el más aberrante de los crímenes, hasta el más terrible de los pecados de los hombres, y por lo tanto, la naturaleza divina del Hijo de Dios, el Dios vivo, se manifiesta en Su gran Misericordia bajo la forma de un torrente caudaloso de amor, que quiere inundar el corazón de la humanidad”.
Estas expresiones cambiarían medularmente la idea tradicional de un Dios justiciero, de un Dios castigador, de un Dios que condena los pecados de sus hijos con terribles males y catástrofes, reafirmada de algún modo luego de las interpretaciones que se hicieran con los mensajes de Fátima. Según el Grupo de Oración cordobés, “muchos mensajes han sido interpretados como presagios agoreros de males y terribles catástrofes que ocurrirían a la humanidad como castigo y venganza por los pecados cometidos. La Santísima Virgen, en su mensaje del día trece de mayo de mil novecientos noventa y nueve, bajo la advocación de Nuestra Señora de Fátima dijo:… «Muchos creyeron que se estaban preparando, de parte del Señor, cosas terribles para castigar a los hombres por sus grandes desvíos y pecados. Pero mi hijo es el Señor de la Misericordia… no estamos todavía en los tiempos en que El vendrá con gran poder y gloria para llamar a todos al juicio. Mientras tanto, sigue en forma permanente lo prometido: estamos en la Era de la Misericordia, y la salvación personal y colectiva está al alcance de todos”…
“¿Pueden, por lo tanto, ser tomadas estas profecías como anticipo de terribles males?”, inquieren los miembros de la congregación argentina “¿Pueden considerarse un llamado de atención? ¡No! ¡Son mensajes de amor! ¡Son mensajes de esperanza!¡Son mensajes que pretenden llenar de AMOR, CARIDAD, JUSTICIA y COMPRENSIÓN a esta humanidad doliente!”…

El testimonio de Cirigliano

Luego de la presentación en Buenos Aires de Artemio, un libro de Héctor V. Morel, Artemio, el Dr. Gustavo F. J. Cirigliano respondió a un cuestionario. Cirigliano, eminencia argentina, es Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires. Ha sido profesor de Filosofía de la Educación en varias universidades de Argentina, América y España. Autor de Filosofía de la Educación (1967) y de numerosos libros sobre temas educacionales. Actualmente revista como miembro de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria. A continuación algunas de las respuestas del Dr. Cirigliano sobre este tema:

- ¿Quién es Artemio Amero? ¿Tiene alguna dote o don especial?

Dr. Cirigliano: Artemio Félix Amero, es un ser dotado…

-¿Puede lo suyo ser resultado de entrenamiento en alguna práctica espiritualista?

Dr. Cirigliano: Lo suyo no es producto de disciplinas yóguicas, mentalistas, esotéricas ni de ninguna otra especie. Desde el año 1996 “ve y escucha” a determinadas personalidades del mundo espiritual: Jesús y María, su madre, son sólo dos de ellas.

- ¿Cuál es la personalidad que ha descubierto en sus conversaciones con él?

Dr. Cirigliano: Don Artemio es un hombre modesto, franco y ajeno a todo tipo de interpretación de los fenómenos que el mismo protagoniza. Se limita a “verbalizar” lo que él ve o escucha. Sus descripciones son de una nitidez asombrosa. Hay por lo menos un testigo que “ha visto o escuchado” simultáneamente lo que él vio o escuchó.

- ¿Hay alguna evidencia de la validez, de las apariciones o profecías? ¿Las apariciones son reales? ¿hay alguna verificación científica?

Dr. Cirigliano: Es innumerable la lista de “locuciones” y “apariciones”, todas ellas documentadas, circunstanciada y metódicamente, como resultado de “desgrabaciones” y transcripciones “ad Litteram”, sin retoque ni autocensura.

- ¿La Virgen de Posse hace milagros?

Dr. Cirigliano: Es considerable el número de personas que dan testimonio de haber sido curadas de algún mal por la intercesión de la Virgen María.

- ¿Qué es lo más especial o particular a su criterio de los dones de Artemio?

Dr. Cirigliano: Sus “percepciones paranormales”, de otros planos, relacionadas con personas comunes y corrientes, con las que se encuentra informalmente, son asombrosas y contradicen llamativamente lo que distintas doctrinas o postulados fideistas sostienen.

- ¿Puede describir alguna situación o actuación de Artemio fuera de lo normal?

Dr. Cirigliano: La característica fundamental de Artemio es su modestia y su reticencia no sólo a hablar de sí mismo, sino también a interpretar lo que él mismo espontáneamente protagoniza. A primera vista, su ingenuidad en cuanto a “los hechos” es como la de un niño asombrado de lo que él mismo ve o escucha. Dos datos complementarios tal vez importen: Artemio se “biloca” sin él saberlo; esto ocurre con bastante frecuencia; los enfermos por él visitados en esos casos particulares son quienes dan fe de ello. Y el otro dato es el de sus estigmas, que él esconde siempre pudorosamente porque se rehúsa a llamar la atención sobre ese fenómeno.

- ¿Cómo es o aparece el Jesús que Artemio ve?

Dr. Cirigliano: El Jesús que Artemio ve es “un ser humano con todas las letras: un hombre hecho y derecho”. Su vestimenta varía. Raras veces coincide con las imágenes pías tradicionales. En ocasiones, con pantalón tipo jeans y camisa con cuello en V, tipo morley, y sandalias con listones de cuero, siempre muy gastados. A veces está sudoroso y con polvo del camino; otras, con el cabello húmedo por la lluvia o el rocío. El olor que su Cuerpo despide es el de los pastos al amanecer. No digo más… Tan sólo comentar esto, de lo que callo mucho, me emociona muchísimo y hasta me deja tembloroso por un buen rato. Sólo puedo añadir que, por carácter, formación y disciplina, mi virtud no es la credulidad. Me manejo sobre la base de certezas. Conocí en mi vida a seres excepcionales, a quienes yo denomino torrenciales: unos por su mensaje, otros por su presencia, otros por su sabiduría, su humildad genuina y su capacidad para tomar contacto con ese “otro plano” que tanto ansían conocer los seres comunes y corrientes como uno.
rato hacia la otra orilla.

-¿Cómo se presentan las personas aparecidas a don Artemio?

Dr. Cirigliano: “Los ve” siempre de mediana edad, con lo que él mismo describe como “cuerpos gloriosos”. Sosegados, en paz, íntimamente felices y, hasta podría decirse, “radiantes”. Eso es, “radiantes”…

- ¿Perciben los animales también las apariciones?

Dr. Cirigliano: Los animales de Artemio – ¡oh felices pichichos, oh “bienaventuradas” criaturas! – “ven a Jesús”, literalmente lo contemplan, lo huelen y uno de ellos, “hasta se sienta en sus rodillas” para luego saltar al suelo y seguir observándolo todo el tiempo…
Artemio F. Amero

Tags: , ,

Por favor haz un comentario

Debes estar registrado para hacer un comentario.